detalle de pastel hecho por la diseñadora respostera Dinara Kasko

Matemáticas y repostería son dos conceptos que no solemos relacionar más allá de la exactitud con la que hay que pesar los ingredientes de una receta para lograr un resultado perfecto. Sin embargo, la ucraniana Dinara Kasko está revolucionando el mundo de los postres sacándole el máximo partido a este vínculo.

Bizcocho Dinara Kasko

Tras formarse en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Járkov y después de haber trabajado como diseñadora y fotógrafa, decidió volcarse a tiempo completo en su auténtica pasión: la pastelería.

No hay más que echar un vistazo a su cuenta de Instagram para enamorarse de cada una de sus creaciones. Estas maravillas comestibles que parecen esculturas o maquetas de obras arquitectónicas vanguardistas enganchan de inmediato.

Comestibles que parecen esculturas

Con la geometría como leitmotiv, Dinara combina chocolate, nata, bizcocho, masa quebrada, merengue y numerosas gelatinas y confituras para crear verdaderas delicias visuales.

En sus elaboraciones busca un equilibrio entre los conceptos matemáticos, como la triangulación o los diagramas de Voronoi, y la biomimética. Por tanto, aparte del despliegue imaginativo de formas y texturas, su inspiración se nutre también de elementos de la naturaleza: conchas en espiral, la estructura de la hierba, la forma que va tomando una burbuja, y muchos otros.

Repostería que busca el equilibrio entre los conceptos matemáticos

Así mismo, su bagaje técnico le permite fabricar sus propios moldes de silicona mediante tecnologías de modelado e impresión 3D para los diseños más complejos. Como todo arquitecto que se precie, la chef pastelera parte de estudios preliminares de composición, volúmenes y acabados hasta dar con una estructura satisfactoria.

El juego de colores también es importante en el producto final. Unos tonos vivos y brillantes que rivalizan con texturas mates y casi porosas, marcando contrastes singulares.

Moldes con impresora 3D

Y, por supuesto, no se descuida el sabor. Así, por ejemplo, al cortar el bloque de cacao o al hacer estallar la composición de burbujas, podremos disfrutar de sucesivas capas elaboradas con diversos chocolates (tanto crujientes como en mousse) o bien refrescarnos con una deliciosa mezcla de frutas exóticas y limón.

Los postres de Dinara Kasko son absolutamente impresionantes. Un universo particular de esferas, tetraedros y algoritmos matemáticos sabrosos. Arte culinario en estado puro. Aunque ¿quién es el valiente que se resiste a darles un buen mordisco?

Repostería con colores vivos

Imágenes vía Dinara Kasko

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