Detalle de la cuna max motor dreams, colaboración Ford y estudio Espadaysantacruz

El sueño de los bebés es caprichoso y en muchas ocasiones se convierte en un auténtico quebradero de cabeza para los padres. A los recién nacidos les gusta el movimiento suave, que los mezan, los sonidos rítmicos. Así que muchos se duermen gracias al efecto sedante de un recorrido en coche.

Aprovechando este truco casero que emplean miles de familias en todo el mundo, el fabricante de automóviles Ford ha desarrollado la Max Motor Dreams, una cuna que transmite la sensación de estar en un coche en movimiento.

Aplicación móvil que va registrando los sonidos, las luces y los movimientos del coche

Se conecta a la cuna y va reproduciendo fielmente cada parámetro

Su diseño es obra del estudio creativo madrileño Espadaysantacruz. Una aplicación móvil va registrando los sonidos, las luces y los movimientos de esos trayectos infalibles: la visita a casa de los abuelos, dar vueltas por el centro… Una vez en casa, la aplicación se conecta a la cuna y va reproduciendo fielmente cada parámetro recogido para obrar el milagro.

imagen completa de la cuna con estilo retro

Con un leve ronroneo de motor como ruido de fondo, la base de la cuna va moviéndose ligeramente para imitar las suaves oscilaciones de un viaje en coche (o los vaivenes de los brazos de mamá o papá para calmar el llanto). Además, unas cálidas luces led situadas en el perímetro superior se encienden y se apagan para crear el efecto de desplazamiento de la iluminación exterior al recorrer las calles.

Max Motor Dreams cuenta con un leve ronroneo como ruido de fondo

El diseño de Espadaysantacruz, acogedor y de formas redondeadas, tiene un cierto aire retro con esos finos tubulares metálicos y los detalles en madera vista que rompen una blancura inmaculada. Sin embargo, su tecnología digital refleja el espíritu innovador que hay detrás de esta singular idea de Ford.

Max Motor Dreams desarrollada por Ford

Según Nerea Goikoetxea, responsable del estudio, la Max Motor Dreams supuso un reto tanto tecnológico como creativo, ya que no resultaba nada fácil proyectar una cuna conectada a un coche que imitara cada una de las particularidades de estos viajes nocturnos. Y, por supuesto, también se cuidó la seguridad y el confort del bebé, meciéndolo suavemente en posición horizontal.

Todo un avance para esos sufridos padres que salen a cámara lenta del cuarto del bebé tras acostarlo y han de regresar a los cinco minutos.

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