La acelerada reestructuración industrial de China ha dejado tras de sí grandes edificios abandonados. Aunque algunos de esos esqueletos de hormigón permanecen como testigos mudos del vértigo desarrollista, otros van encontrando un nuevo acomodo.

En la ciudad de Shenzen, por ejemplo, el equipo de O-office Architects ha transformado la construcción que alojaba los dormitorios de los trabajadores inmigrantes de la fábrica Honghua Dying en un moderno albergue juvenil.

La firma china es una verdadera especialista en renovaciones arquitectónicas. De hecho, su propio estudio en Guangzhou está ubicado en lo alto de un grupo de silos para cereal de una antigua cervecera. Con sus 38 metros de altura, esta audacia constructiva les permite cada día contemplar la ciudad a vista de pájaro.

En el caso del albergue de iD Town, la conversión no fue tan drástica, ya que la nueva estructura sigue siendo un lugar de acogida y descanso, pero el planteamiento estético es radicalmente distinto.

 

Situado en la cima de un valle costero, los trabajos se iniciaron con la reforma del espacio interior. Así, la planta baja pasó a albergar la recepción, la cafetería, la cocina y unas áreas comunes multifuncionales, haciendo gala de un concepto abierto. En segundo lugar, se instalaron en la fachada una serie de elementos prefabricados de acero para sustituir a las antiguas ventanas. De esta forma se consigue una interacción más dinámica entre el edificio y su entorno natural.

Es particularmente interesante la disposición de estas estructuras metálicas a pie de calle, donde toman formas que se asemejan a pequeñas casas. Además, sus acristalamientos tintados en diversos colores le dan un carácter acogedor y un brío que contrasta con el hormigón envejecido.

En cuanto a las habitaciones, que ocupan de la segunda a la cuarta planta, se hicieron pequeñas reformas para devolverlas a la vida. Nueva distribución, baldosas modernas, puertas de acero negro y multitud de paneles de cristal pintado en tonalidades intensas para crear un reflejo del nuevo aspecto exterior.

Por último, el mobiliario contemporáneo y una cuidada iluminación en cada zona completan la frescura de este coloso rescatado de las ruinas por Jianxiang He y Ying Jiang.

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