El barrio de Cassarate, en la ciudad suiza de Lugano, alberga desde 2014 una guardería que rompe con muchos esquemas. En primer lugar, su diseño continuo de una sola altura llama enseguida la atención en un entorno con edificios de viviendas de 3 a 8 plantas y locales comerciales.

La Kindergarten Cassarate, proyectada por el estudio de arquitectura berlinés Bruno Fioretti Marquez, supone así una ruptura dimensional abrupta dentro del paisaje urbano. Rodeada de zonas verdes y muy próxima al río y al lago, este complejo escolar se revela como una rara isla dentro del distrito.

Por otro lado, su estructura en forma de tablero de ajedrez compuesta porpequeñas «casas» y espacios vacíos se sale también de lo habitual. En total, 56 módulos trapezoidales (35 cerrados, 13 vacíos y 8 cubiertos) conforman la guardería, que genera 4 patios interiores de trazado irregular.

Se aprecia de manera clara el contraste entre la geometría distinta de cada bloque –que tiende a individualizarlo– y su integración en el grupo por medio de la repetición dimensional. Si a esto añadimos el contorno fluido del tejado, suma de diferentes inclinaciones, el resultado tiene un fuerte impacto visual.

En cuanto a materiales, la madera es la protagonista absoluta: vigas de abeto con un acabado en blanco, tableros del mismo material para las paredes interiores y revestimientos de álamo tratado térmicamente en el exterior. Se trabajó con armazones prefabricados y montados in situ que hicieron posible una construcción en dos fases sin que la guardería dejase de funcionar.

En la cubierta, una fina malla de listones de álamo en color ceniza modela un tejado orgánico con carácter, bien visible desde muchos puntos del barrio. Así mismo, numerosos acristalamientos ponen en contacto directo los patios arbolados y las áreas de estudio.

Todo el edificio se asienta sobre una base masiva de hormigón, que potencia la eficiencia térmica y resalta los diversos tonos de la madera empleada. Esa mezcla de coloridos, escalas y volúmenes funciona como una pequeña ciudad a ojos de los más pequeños, que convierten este puzle suizo en un entramado lúdico estupendo.

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