Todo buen artista es curioso por naturaleza. Pero si para algunos esa curiosidad tiene un solo foco, en el caso del argentino Tomás Saraceno (San Miguel de Tucumán, 1973) la pasión creadora se nutre de muy diversos campos, como las artes clásicas, las ciencias naturales, la astrofísica o los movimientos sociales.

instalación orbit de tomas saraceno

Con una clara vocación por eliminar los límites entre estas disciplinas, su obra se inspira en territorios utópicos y busca soluciones para crear mundos flotantes donde el ser humano pueda vivir en hábitats respetuosos con el medio ambiente, favoreciendo la movilidad y la interacción social.

instalación orbit de tomas saraceno

Un ejemplo muy significativo de esta particular visión es su instalación permanente «In Orbit» (Düsseldorf, 2013). En ella, Saraceno imagina un futuro libre del uso de combustibles fósiles donde las personas viven en el cielo. Suspendido a más de 25 metros de altura, este paisaje alterna una malla de acero transparente con una gran cúpula de cristal y cinco esferas llenas de aire colocadas dentro de la estructura. Inspirada en las telarañas, los visitantes que no tengan vértigo pueden meterse dentro de la obra e interactuar.

detalle de la instalacion orbit d tomas saraceno

Otro de sus espectaculares universos virtuales es «On Space Time Foam», 1.200 m2 materializados en Milán en 2012. Aquí, tres membranas creaban otros tantos niveles accesibles al público. Basado también en el concepto de arquitectura viva, experimentaba con las relaciones entre nosotros y el espacio: al ser una estructura blanda e inestable, era precisa una cierta coordinación de movimientos entre los visitantes a la hora de moverse, convirtiéndose así en una verdadera metáfora de nuestra vida interdependiente.

instalación on space time foam de tomas saraceno

instalación on space time foam de tomas saraceno

instalación on space time foam de tomas saraceno

La inventiva de este arquitecto argentino especula así mismo con el concepto de flotabilidad. En su instalación «Stillness in Motion – Cloud Cities» (San Francisco, 2017) aventura la idea de futuras ciudades flotantes, donde permaneceríamos paradójicamente quietos y en movimiento al mismo tiempo. Para ello se sirve de estructuras tipo fulereno, que a partir de pentágonos y hexágonos forman esferas, aquí agrupables y viajeras.

Instalacion Stillness in Motion – Cloud Cities

Stillness in Motion – Cloud Cities instalacion de tomas saraceno

Stillness in Motion – Cloud Cities instalacion 2017 tomas saraceno

Stillness in Motion – Cloud Cities instalacion

Este planteamiento es, en realidad, una revisión de su antecesor «Flying Garden» (Italia, 2005), donde agrupaciones esféricas voladoras sugerían ya ese concepto de ciudad nube, que enlaza con las ensoñaciones utópicas del escritor Italo Calvino.

instalación flying garden de tomas saraceno

De hecho, este arquitecto pluridisciplinar y colaborador de la NASA es el fundador de Aerocene, un proyecto comunitario de vuelos sin combustible impulsados únicamente por energía solar. En 2015 lograron el récord mundial de vuelo tripulado de estas características, así que habrá que estar atento a sus nuevas metas.

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