Hay muchas formas de dar las gracias a los clientes, pero sin duda una de las más divertidas y originales es proponer que jueguen con tus diseños. Eso es justo lo que ha hecho este año el creador japonés Mikiya Kobayashi (Tokio, 1981).


Con motivo del traslado y el cambio de nombre de su tienda en la capital nipona –de Taiyou no Shita a Implements–, decidió construir en su antiguo local «Playscape», un entretenido patio de juegos con elementos sobredimensionados. En este curioso espacio, cinco imponentes atracciones esperaban a visitantes de todas las edades.

Kobayashi buscó inspiración en su niño interior para concebir cada una de las piezas, desde el tobogán doble hasta los balancines tamaño XXL. También destaca la originalidad desenfadada de las mecedoras o la versión circular de un arenero, donde los más atrevidos pueden hacer equilibrios por su contorno o bien tumbarse a recobrar fuerzas. Y para completar el panorama, el artista japonés incluyó varios columpios, esa piedra angular de la felicidad infantil que siempre nos atrae, tengamos la edad que tengamos.


Cada elemento está tapizado con telas de Kvadrat, mientras que la madera empleada para elaborar los armazones proviene de bosques sostenibles de Japón. Fiel a su estilo, el gran volumen de las piezas resalta aún más la concepción minimalista de líneas tan característica de su autor.


Para dar un plus de ambientación, se encargó la composición de un tema especial al músico Masato Hatanaka. Esta pequeña banda sonora contribuyó a potenciar el ambiente alegre de la instalación.


Playscape contó con el patrocinio de la firma de muebles Karimoku, una de las más grandes del país, para la que Kobayashi ha trabajado en numerosas ocasiones desde el comienzo de su carrera.

El vídeo resumen de esta peculiar exposición demuestra que la propuesta del diseñador fue todo un éxito. Las risas continuas de padres e hijos una vez traspasada la puerta del viejo local no dejan lugar a dudas. Así pues, un estupendo homenaje a quienes apoyaron su trabajo desde los inicios del estudio allá por 2006.

Imágenes vía Mikiya Kobayashi

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