El Sultan Nazrin Shah Centre es el edificio más reciente del campus del Worcester College. Esta histórica institución educativa de la Universidad de Oxford necesitaba con urgencia un nuevo espacio destinado a usos académicos y eventos, así que encargó su construcción a la firma londinense Níall McLaughlin Architects.

El proyecto, finalizado el pasado año, incluye un gran auditorio con vocación de anfiteatro, salas para seminarios y un estudio de danza que puede adaptarse para otras actividades.

La complejidad de la misión estribaba en ajustar las instalaciones a un entorno natural –con jardín, áreas arboladas y un lago cercano– sin perder funcionalidad. Para ello, se diseñó como un teatro al aire libre elevado sobre un podio. El estilizado auditorio curvado en piedra se abre hacia un vestíbulo con techo de roble que se prolonga en pérgolas y terrazas con vistas al campo de críquet. El patio conecta el centro con el Sainsbury Building (construido en 1982 para alojar a los estudiantes) y con otros jardines.

Con el objetivo de potenciar la luminosidad interior en todos los puntos, no se escatimaron las áreas acristaladas, que alcanzan su máxima expresión en un claristorio contemporáneo como remate del auditorio. Su arco con finos perfiles de piedra caliza deja espacios diáfanos para que penetre a raudales la luz natural. No obstante, los pilares de la parte posterior incorporan grandes puertas deslizantes por si se requiere un ambiente más privado o menos luminoso.

En el interior, revestido en madera, un techo plisado de yeso reforzado con vidrio se va inclinando hacia el escenario. Para ajustarse a la disposición de la sala, el fabricante británico Benchmark elaboró unos elegantes bancos de roble curvado al vapor.

El Sultan Nazrin Shah Centre combina así el espíritu clásico del anfiteatro y las escalinatas de piedra con un estilo moderno y atemporal a base de líneas limpias, evitando cualquier exceso en los detalles. El vidrio y la piedra se alían en planos lisos para no restar protagonismo a las zonas verdes o las construcciones vecinas.

Sin embargo, los excelentes acabados, sus ventanas panorámicas, la altura de los techos y la abundancia de espacios comunes hacen de él un edificio singular, ideal para el encuentro y el aprendizaje.

 

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