Con la Casa Cercal, Atelier Data ha firmado toda una oda a la sencillez. En un solar rústico y aislado en Cercal do Alentejo, al sur de Portugal, se alza este hermosísimo edificio.

De un solo piso en planta cuadrada (unos 250 m2 de superficie construida), la vivienda se organiza con una lógica y claridad inapelables. El cuadrado se recorta en cada esquina para crear cuatro patios interiores. De esta forma, dos lados opuestos del cuadrado quedan reservados para los baños, los armarios y las dos habitaciones principales, que dan a sus respectivos patios.

Al fondo de la casa, una zona de literas para niños o invitados queda también comunicada con patios para la luz, la ventilación y el aseo. El gran espacio restante es el núcleo de la vivienda, totalmente diáfano e inundado de luz.

Una cocina con techo altísimo se ubica al fondo de la sala, y una mesa corrida de granito la separa de un amplísimo salón-comedor con una enorme apertura sobre la que reposa la cubierta y por la que asoma una maravillosa vista del campo, alejándose con la pendiente natural del terreno. Cuando sus puertas correderas de vidrio se abren y esconden plenamente en los muros laterales del salón, todo ese espacio interior se funde con una sencilla terraza, con una piscina a ras de suelo y con la extraordinaria panorámica del entorno.


Todo aquí es blanco, y son los objetos, el entorno, las personas y las estaciones del año los que dan color al edificio. La modestia de sus formas, sus muros encalados y su cubierta de teja a dos aguas hacen que esta casa pase totalmente desapercibida, como la pequeña casa de labranza que antaño ocupara el mismo solar. Pero la limpieza de su distribución e interiores también hacen de ella una obra plenamente legible y actual, felizmente discreta, y rebosante de luz y de paz. Soberbio ejemplo, sin duda, de la virtud de la sencillez en la arquitectura.

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