Algunos arquitectos son entusiastas incondicionales de la línea recta, como los portugueses Aires Mateus, cuyo estilo es muy identificable. Hoy presentamos un curioso ejemplo español donde este tipo de geometría carente de curvas es llevado al extremo.


Encaramada a una ladera en la urbanización cacereña de la Sierrilla y rodeada de encinas y olivos, la Casa de piedra de Tuñón Arquitectos destaca tanto por su originalidad como por su integración en el entorno.

Emilio Tuñón y Carlos Martínez Albornoz han diseñado para el exterior un prisma de planta cuadrada de 17,40 metros de lado, construido con muros de cuarcita local. Un patrón que se reproduce en el interior de la vivienda en forma de nueve habitaciones cúbicas de 4,20 m de lado.

A su vez, cada una de las estancias se abre al exterior mediante tres grandes ventanales (¡también cuadrados!) de 2,10 m, con madera de roble en el interior y un marco externo en granito extremeño. Esta organización permite el paso abundante de luz y da una sensación de continuidad a lo largo de cada habitación. Tenemos así dormitorios, cuartos de estar, el comedor y la cocina. El espacio entre ellas se aprovecha para ubicar armarios y aseos.

El volumen central está presidido por una gran escalera helicoidal que da acceso a la planta de los lucernarios, un complemento luminoso que resalta la doble altura interior. Estos dobles estratos se marcan además por los materiales utilizados: madera cálida de roble para el inferior y hormigón con acabado blanco en el superior.

La parte posterior de la casa dispone de una plataforma abierta y una alberca que hace las veces de piscina en verano, lo que posibilita hacer vida al aire libre siempre que el tiempo lo permita.

El proyecto se completa con un nivel inferior, dedicado a albergar instalaciones de servicio, trasteros y la zona de aparcamiento.

La rotunda fachada en piedra sintoniza de inmediato con unas vistas privilegiadas al casco histórico de Cáceres y al paisaje de la ladera. A pesar de su sencillo planteamiento y sus dimensiones, la casa aspira a convertirse en un pequeño palacio rodeado de comodidades en plena naturaleza.

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