La arquitecta y diseñadora Shneel Malik lidera un atractivo proyecto en la Bartlett School of Architecture de Londres para purificar agua con ayuda de algas. Junto con su equipo, ha creado el sistema modular Indus en el Laboratorio de Diseño Biointegrado (Bio-ID), capaz de retener metales pesados y colorantes de origen químico, eliminándolos así del agua.

sistema modular Indus en el Laboratorio de Diseño Biointegrado de londres

La idea es muy sencilla, pues parte de un soporte cerámico que imita la estructura de una hoja. Del mismo modo que las plantas distribuyen el agua a través de sus nervios para llegar a todos los puntos de la hoja, cada «tesela» de Indus aloja en sus canales un hidrogel lleno de microalgas.

detalle de los canales un hidrogel llenos de microalgas

Una vez llenos, los soportes se encajan unos con otros aprovechando su forma semicircular y se fijan a una pared. Después se vierte desde la parte superior el agua contaminada –que va fluyendo por los canales llenos de algas– y se recoge purificada en el extremo inferior.

detalle del soporte cerámico que imita la estructura de una hoja

Cada pieza de este mosaico vivo es en realidad un biorreactor a pequeña escala: las microalgas necesitan los metales en su metabolismo y producen fitoquelatinas, unos compuestos capaces de atraparlos. Así pues, a medida que el flujo de agua recorre los canales, los contaminantes van quedando retenidos dentro de sus células, que sirven como almacén.

flujo del agua por los canales de cada tesela

En un determinado momento, el hidrogel se satura y ha de ser reemplazado. Aunque esto depende lógicamente de la concentración de productos nocivos que atraviesen los surcos, los técnicos de Bio-ID ya han conseguido formulaciones estables capaces de acumular metales durante meses. En un futuro, estos geles se procesarán para recuperar y vender los metales pesados.

detalle de la forma semicircular para que encaje cada tesela

La gran ventaja de este método reside en que solo hay que reponer las algas, no los soportes cerámicos, que pueden reutilizarse una y otra vez. Además, al tratarse de un sistema modular, cada elemento se puede extraer fácilmente sin necesidad de desarmar todo el bloque, lo que facilita el mantenimiento de la instalación.

vista general de las teselas de Indus

Malik quiere que Indus sea una alternativa para tratar el agua en lugares donde no es viable poner en marcha un equipo de alta tecnología. Por ejemplo, va a iniciar un proyecto piloto con artesanos de la industria textil de la India, que emplean a diario colorantes hidrosolubles para teñir sus tejidos. Se estima que el 80 % de las aguas superficiales y subterráneas del país están contaminadas, por lo que esta sencilla tecnología puede suponer un gran avance.

Imágenes gentileza Bartlett School of Architecture.

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