Layer, el estudio londinense dirigido por Benjamin Hubert, ha lanzado una edición limitada de mobiliario que aprovecha excedentes militares. La colección Canopy brinda al público cuatro mecedoras y dos biombos elaborados con tubos de acero y tela reciclada de paracaídas.

Unos marcos metálicos de líneas sencillas, minimalistas, ofrecen un lienzo ideal para fantasear con los diseños textiles, algunos realmente barrocos. De esta manera, el armazón de cada mueble cede todo el protagonismo a unas telas que envuelven la estructura, cuelgan de ella o evolucionan en capas acolchadas que se deshilachan al más puro estilo grunge.

Todas las creaciones son fruto de la colaboración de Layer con la firma de moda británica Raeburn. Ambos equipos utilizaron excedentes de las fuerzas armadas e investigaron las posibilidades artísticas de varios tipos de paracaídas, incluidos los que usan los aviones militares para reducir su distancia de frenado al aterrizar.

Aparte de las posibles combinaciones de color, se centraron en la estructura de las telas, su aspecto translúcido y su tacto especial, así como las ventajas del nailon «ripstop» ultrafino, cuya singular trama de hilos más gruesos lo hace prácticamente inmune a los desgarros.

Las cuatro mecedoras comparten el mismo marco metálico, pero se diferencian en el tejido usado, un material que puede aportar formas sencillas y limpias, como las combinaciones de verdes, naranjas y blancos, o expresiones mucho más escultóricas donde se juega con los volúmenes tanto en el asiento como en el respaldo.

El acero también contribuye a diferenciar los modelos. En la versión convencional, el marco está pulido y el revestimiento presenta un aspecto refinado. Sin embargo, en el formato más expresivo, el trabajo de soldadura es visible en las uniones y no se aplica ningún acabado en el metal, quedando patente todo el proceso de conformado y unión por las huellas sobre el acero en bruto.

Por su parte, los diseños textiles exploran diferentes formas en los biombos y juegan con las cualidades translúcidas del material de partida. A su vez, las hileras de puntadas –un factor crítico en los paracaídas– se incorporan aquí como un elemento dinámico más, ya desprovistas de su misión cohesiva.

Asimismo, Canopy transmite la semántica del vuelo: la tumbona se balancea suavemente antes del aterrizaje, mientras que la disposición moldeable del biombo nos recuerda el ala cambiante de un avión.

Imágenes gentileza LAYER.

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