El estudio parisino Arba, capitaneado por los arquitectos Jean-Baptiste Barache y Sihem Lamine, lleva diseñando unifamiliares sostenibles desde 2007. Sus soluciones son sencillas y funcionales, basadas en líneas puras que se relacionan sin estridencias con cada entorno natural.

Otra seña de identidad de la firma es el empleo de la madera como principal elemento de construcción, una materia prima noble que se funde de maravilla con el paisaje. La doble función de refugio y escaparate de tendencias asociada al material queda muy bien reflejada en su «Maison dans le Jardin».

Ubicada en Veneux-les-Sablons, una pequeña localidad situada al sureste de la capital, tiene una superficie de 130 m2 y cuenta con un amplio jardín. Tras la primera visita a la parcela, el equipo supo que esta zona verde marcaría la escala de la vivienda. De hecho, se descartó un edificio alto, que hubiera arruinado las vistas, y se buscó un equilibrio entre niveles para minimizar en lo posible la huella vertical.

Optaron por formas lisas y se rebajó visualmente el tejado, de manera que la línea que marca la canaleta quedara mucho más baja de lo habitual. Así se potencia la sensación de proximidad con el jardín, a pesar de la solidez del tejado de abeto rojo a dos aguas.

La planta baja, sin embargo, se trató de forma diferente para ajustarla a la vegetación circundante. Un interior enmarcado por vistas panorámicas y dos accesos en cada fachada potencian la relación con el exterior. Así como el nivel superior –que alberga dos dormitorios, una zona común y sendos cuartos de juegos abuhardillados– termina integrado bajo la cubierta de madera, el inferior posee más plasticidad.

El área interior queda pues abierta mediante puertas paralelas y vistas cruzadas, dejando fuera una sucesión de paneles levemente retranqueados. La presencia aquí de un dibujo de listones sirve para reducir el impacto visual de una pared casi ciega.

Por su parte, las vigas de alerce, los revestimientos de madera y una estufa de leña aportan calidez al hogar. Cabe destacar también la excelente luminosidad de toda la casa gracias a la disposición de acristalamientos generosos en los cuatro costados, altillos incluidos.

El programa de esta peculiar Casa en el jardín se completa con más detalles sostenibles, como el calentador de agua solar, una instalación eléctrica biocompatible y la recuperación de aguas pluviales.

 

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