Eco Moyo Education Center es un proyecto solidario noruego-keniano para la construcción de un complejo educativo en Nzunguni, un pueblo del distrito costero de Kilifi a 2 horas de distancia de Mombasa. Su objetivo es ofrecer formación primaria gratuita a todos los niños de esa zona rural de Kenia.

Dentro de su plan de equipamientos destaca la construcción reciente de dos nuevas aulas para la guardería, auspiciadas por la rama noruega de Arquitectura Sin Fronteras (AUG) y diseñadas por el estudio Architectopia –con sede en Oslo– y Jan Kazimierz Godzimirski.

Al estar enclavadas en plena naturaleza, se optó por crear dos grandes espacios diáfanos mediante una mínima intervención. Así pues, se eligió una sencilla base de hormigón, un techo de sisal y cubiertas verticales a base de hojas secas de cocotero o «makuti». Un bosque cercano de casuarinas proporcionó la madera para elaborar el entramado interno de ambas estructuras.

El suelo de hormigón desciende gradualmente hasta fundirse con la tierra, mientras que el techo vegetal se extiende hacia los cuatro costados, creando zonas de transición en el exterior donde jugar a resguardo del sol. Por su parte, el tejado superior en metal corrugado protege del calor, y su ligera inclinación dirige toda el agua de lluvia hacia los depósitos adyacentes. Con capacidad para 25.000 litros, resultan muy valiosos durante la estación seca.

El proyecto incluye grandes aberturas hacia el sur, la dirección del viento dominante, a fin de garantizar una correcta ventilación natural. Las dos aulas abiertas solo se ven interrumpidas por la cuadricula de postes de madera, lo que favorece la conexión de las habitaciones con el paisaje. A su vez, el leve desplazamiento de una construcción con respecto a la otra brinda un área arbolada ideal para los juegos de los más pequeños.

El espacio interior se puede dividir con facilidad para llevar a cabo actividades diferentes de manera simultánea. Así mismo, el techo cubierto de sisal absorbe parte del calor irradiado desde el tejado metálico. Las tres paredes de «makuti» por aula proporcionan privacidad para las tareas educativas, protegen las clases de la lluvia intensa y pueden usarse como soporte de pizarras y demás mobiliario.

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