Shady Shed es un amplio espacio para uso como oficina y taller diseñado por la firma holandesa Julius Taminiau Architects. El estudio, con sede en Ámsterdam, planteó una sencilla construcción de planta rectangular para ocupar el sitio de un antiguo y maltrecho cobertizo que había caído en desuso en el municipio de Laren.

La vieja cabaña inspiró tanto la forma como los materiales empleados en este rejuvenecimiento de un espacio en mitad del campo. Sin embargo, se dio una lectura contemporánea al concepto clásico de cobertizo en el jardín a través de un toque «escultórico» tanto en el techo como en su envoltura.

El nuevo edificio conserva la estética primitiva y esa simplicidad ancestral de los tejados a dos aguas. Se trata de un volumen básico, sencillo y efectivo. Sin embargo, se incorporó un toque de fantasía al curvar la mitad del techo. Aparte del efecto estético inmediato, que hace que nos fijemos en él, recuerda a esos viejos tejados combados por el paso del tiempo.

No obstante, resulta aún más llamativo el diseño de la fachada. Aquí se utilizaron listones de madera en bruto como revestimiento; eso sí, tratados con biopolímeros para que duren mucho más que su antecesor. El resultado es una funda exterior sin fisuras, salvo por las grandes zonas acristaladas. De hecho, algunas de las puertas y ventanas permanecen ocultas tras este recubrimiento, que encaja perfectamente con el bosque circundante, al igual que los canalones y las bajantes.

El interior del taller también es minimalista, con una distribución abierta. La abundancia de áreas acristaladas y las puertas correderas diluyen de manera eficaz la frontera con el exterior. En cuanto al proceso de construcción, todo se ensambló in situ con ayuda del propio cliente. En este caso, la fase más complicada fue darle la curvatura precisa a cada uno de los nervios de madera que conforman la mitad del tejado: los propios arquitectos confesaron que la técnica requirió mucho ensayo y error.

A pesar de todas estas dificultades, el resultado se integra de maravilla en el paisaje arbolado. Un cobertizo práctico y elegante que llama la atención sea cual sea la época del año.

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