El estudio noruego Lund Hagem Architects lleva casi tres décadas aportando soluciones arquitectónicas en diversos ámbitos. A partir de un marcado diseño nórdico, de líneas limpias y nada aparatoso, han logrado crear todo un catálogo de viviendas perfectamente adaptadas a cada paisaje y a un clima tan extremo como el escandinavo.

 Lund Hagem Architects, vivienda adaptada a paisaje y clima tan extremo como el escandinavo.

En esta ocasión, nos detendremos en su Cabaña Jesper, situada en Kragerø, un popular destino para las vacaciones veraniegas al sur del país. Lo primero que llama la atención en este proyecto es la integración natural de todo el volumen de la construcción en el entorno. Asentada sobre las rocas, a escasos metros del mar, las suaves curvas de estas producen un contraste con la linealidad absoluta del diseño que funciona muy bien.

 Asentada sobre las rocas, a escasos metros del mar, las suaves curvas de estas producen un contraste con la linealidad absoluta del diseño que funciona muy bien.

La disposición de este edificio de una sola planta se planeó para que resguardase del viento un patio interior. Por otra parte, todas las habitaciones se abren por completo hacia la zona exterior gracias al abundante acristalamiento de suelo a techo. Una particularidad que permite disfrutar del mar y el resto de vistas tanto desde el jardín como desde dentro de la casa.

todas las habitaciones se abren por completo hacia la zona exterior gracias al abundante acristalamiento de suelo a techo

Otro elemento distintivo de la Cabaña Jesper es el uso de la madera laminada. Se eligieron tablas de cedro porque su color rojizo original irá cambiando paulatinamente hacia un tono gris en las zonas expuestas a la intemperie, algo que la hará integrarse todavía más en las tonalidades dominantes en los alrededores.

Se eligieron tablas de cedro porque su color rojizo original irá cambiando paulatinamente hacia un tono gris en las zonas expuestas a la intemperie

Respecto a la decoración interior, el cuidado por los detalles contrasta con la dureza propia del paisaje. La sofisticación de la cocina o el amplio y cómodo espacio central tienen su contrapunto en la presencia cercana de la roca viva o la vegetación salvaje que parecen querer engullir las baldosas de la terraza.

presencia cercana de la roca viva o la vegetación salvaje que parecen querer engullir las baldosas de la terraza

El entarimado exterior contribuye a dar continuidad a los 125 m2 de la vivienda en el lado opuesto al mar. Es en esta zona aledaña donde se sitúan las habitaciones para invitados, totalmente independientes del área principal, aunque solo separadas por un estrecho pasillo al aire libre. Armonía y efectividad marca Lund Hagem.

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