Armando Ruinelli  firma la rehabilitación de una granja abandonada siguiendo la tradición suiza. Consta de tres plantas: en la planta baja se encuentran los dormitorios con vistas al patio y los baños.

El primer piso es un espacio unificado en el que se han ubicado la cocina, la sala de estar y un estudio; la escalera y la chimenea son el núcleo alrededor del cual giran estas estancias. En el piso superior se encuentra otra habitación y una «logia».

Se han conservado la cubierta y las fachadas de piedra y madera originales, pero se ha introducido también el hormigón para enmarcar las nuevas aperturas de la planta baja. Para controlar la cantidad de luz que penetra a través de estos huecos se han dispuesto unas lamas verticales de madera de roble que pueden ser graduadas manualmente.

Fotografías: Ruinelli Associati Architetti y Ralph Feiner.

 

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